
Mi amado es blanco y rubio
señalado entre diez mil
Su cabeza como oro finísimo.
Sus manos, como anillos de oro
engastados de jacintos;
Su cuerpo, como claro marfil
cubierto de zafiros.
Sus piernas como columnas
de mármol fundadas
sobre basas de oro fino;
Su aspecto como el Líbano,
escogido como los cedros.
(Cantares 5:10-16)
